«Casas, puertas, calles. Ojos dentro, entre y fuera de ellas,
donde nada se enconde y todo se sabe.»

CONCEPTO

Enterarse

Derivado de entero.
1. Tomar conocimiento o recibir noticia de un asunto.
2. Adquirir el conocimiento de una cosa que ocurre por medio de las impresiones que comunican los sentidos.

CLIENTE

Una pequeña bodega valenciana que produce vino de la variedad de uva bobal, que siempre se ha comercializado en cooperativas locales y que decide abrirse a nuevos canales de distribución y consumo. El cliente nos explicó, que aunque iban a dejar la comercialización local de su vino, no les gustaría perder esa esencia que existe en los pueblos y en su gente.

OBJETIVO

Nuestro objetivo era, a través del diseño, transmitir esa esencia que nos marca el cliente y conseguir un resultado que los ayude a posicionarse dentro de nuevos canales, sin perder la esencia de aquello que es, un vino tinto boval para compartir en mesa en un entorno de confianza y tranquilidad, donde se disfrute con cada copa de sus matices y aromas.

SOLUCIÓN

Con el nombre de EL POBLE (El pueblo) empezó la construcción de todo lo que conllevaría el diseño de la etiqueta.

Partimos del concepto de enterarse. Esa cultura de observar las calles, enterarse de lo que allí sucede y luego compartirlo con la familia o la gente más cercana.
Buscamos ese elemento que nos ayudará a comunicar esa mirada hacía el exterior, ese espíritu cotilla, tan presente en los pequeños pueblos. Calles que esconden ojos a través de sus puertas y que nada pasa desapercibido delante de ellas.

Y aquí es donde aparecen las mirillas, esos pequeños «ojos mágicos» que retransmiten aquello que ocurre en las calles sin salir de casa. Una información visual con la que cada persona interpreta lo que ocurre y que pretenderá compartir con su gente, empezando así  a rumorear sobre los sucedido.

Un proyecto en el que se pretende llevarnos a esos momentos de cuchicheo, en los que compartimos algo más que los «dimes y diretes».

Oye, que me han contado que han visto que se han enterado […] vente a mi casa y te cuento.